
Una ciudad muy bonita para ver y para andar por su casco antiguo. Ideal para sentarse a tomar una jarraca de cerveza (pivo) en casi cualquier sitio, y para empaparse del arte modernista de sus calles.
Si quereis saber más sobre la ciudad buscad en internet. Lo que no podréis captar si no vais es la dicharachera forma de ser de sus gentes, su perenne sonrisa en la cara, su alegría y salero tan característico del centro de Europa.
Praga, lejana y sola...