
No me acuerdo ni del año, gracias al
carpe diem no hay una fecha exacta, puede que fuera el 98. De lo que estoy seguro es que era agosto, sobre las 6 ó 7 de la tarde, y la sombra ya hacía habitable la calle. Nada le molestaba mientras hacía punto, ningún ruido, mucho menos el de los coches, que se oían esporádicamente y muy, muy lejos.
Yecla. Probablemente 1998